lunes, enero 03, 2011

Velocidad


Hemos corrido tan fuerte, tan a prisa
Apresurándonos por alcanzar
Quien sabe que
Y tan solo una sombra de decepción y derrota
Cubre ahora nuestra amarga piel

Solo esperamos el tiempo
Sabio y viejo consejero
Traidor de nuestro propio destino
Propiciador del desespero

Ahora…
Los recuerdos intentas eliminar
Rayando las lapidas
O inscribiendo en ellos nombres nuevos

Todo cae
Todo sucumbe ante su peso
Nosotros…
Ante la ilusión
Y nuestro desengaño

Solo vestigios
Eternos y sollozantes porqués
Golpeteando en nuestras puertas
Huyendo una y otra vez
Unas lacerantes promesas inconclusas
Y la esperanza de que venga pronto
Una primavera nueva
O un eterno frio de invierno.

Se termina


Ya no me llega el fulgor de tu mirada
Hoy mis pies llenos de fango, se cansaron de buscarte
Hoy mis huesos viejos, se preparan para otra helada
Hoy mis ojos cansados
Deciden mirar a otra parte

No me atormenta la culpa del pecado no cometido
Limpio estoy del reproche en la habitación
Solo guarde amor y pasión, en mi cuerpo contenido
Y fui sacrificado en nombre del orgullo y tu propia frustración

Mas mis labios necios no cesan de llamarte
Así tu cuerpo nunca haya mostrado deseo
Decidiste correr dejando tras de ti un desastre
Y soy yo quien por ello ahora fenezco

Desde la infancia admiro el cuerpo de la mujer
Con sus imágenes me deleito
No me acuses, ni pretendas aborrecer
No soy la causa de lo que acusas;
Pero no niego lo que mi deseo busca

El tiempo no jugo a mi favor
La mala seña del destino
Me arrojo a perder el valor
Fuimos presa pronta del dolor

Archivo del Blog